Al parecer, en las últimas semanas (o lo que sea), salió a la venta "Hija del Rigor", un disco con 13 o 14 canciones terriblemente malas, musicalmente pobrísimas, simplemente feas, pero de ella.
Mis más sinceras disculpas.
Wednesday, March 26, 2008
Tuesday, February 05, 2008
Celebridades
Ayer, saliendo de una popular y bastante deplorable sala de ensayo de San Isidro, entró como una ráfaga la señora Fabiana Cantilo y me llevó por delante. El diálogo ocurrido fue algo así:
-Disculpame.
-Todo bien. Pero dale, Fabi, componé un tema tuyo una vez cada tanto.*
* las últimas 11 (once) palabras pueden o no
haber sido agregadas por el autor.
-Disculpame.
-Todo bien. Pero dale, Fabi, componé un tema tuyo una vez cada tanto.*
* las últimas 11 (once) palabras pueden o no
haber sido agregadas por el autor.
Friday, January 25, 2008
...buscando entre los elementos que tengo a mano posibilidades armónicas, melódicas, algo novedoso o simplemente algún lugar en el que me pueda asentar cómodamente. De entre las cuerdas (punzadas, frotadas o percutidas o vocales) eventualmente va a aparecer el resultado que me esfuerzo en encontrar, y, sino, seguir buscando. A fin de cuentas, una zamba no es necesariamente una zamba.
Thursday, January 10, 2008
Neurosis
En realidad no sé si estuvo muy bien haberte dicho eso. Me buscaste, me encontraste, me sacaste el sueño y yo tuve que hacer algo. Pero no me salió bien, de repente todo estaba igual a hace un año y medio, cuando me hiciste sentir un pelotudo por primera vez (y segunda, y tercera, y así). Sospecho que esta vez era diferente igual, estabas mas abierta a mí, no te estabas escapando, sino que no esuchaste mi llamado. Entonces toda esa vuelta estuvo mal, malinterpreté y entré en pánico. Pido disculpas por preouparte, por perturbarte, por mostrarte ese lado de mí que no me gusta que nadie vea, por dejarme ver tan vulnerable, tan... tan yo, quizás. Me arrodillé, telefónicamente hablando, dejé mi orgullo al costado y te pedí esa ayuda que todavía creo que sólo vos me podés dar, por lo menos ahora. Y cuando ya había decidido que no querías acudir, respondiste y yo ya no quería hablar con vos, ya no te quería ver. Y me arrepiento de eso.
Finalmente, cuando me llamaste ayer, sentí que ya era tarde, aunque todo estaba en mi cabeza. Te agradecí, pedí disculpas y dije que no. No, no quería ni que me llames, mucho menos juntarme con vos a confesarme (o confesarnos). Y me arrepentí al colgar.
Aunque se sabe que sos inmadura, tal vez el histérico soy yo.
Finalmente, cuando me llamaste ayer, sentí que ya era tarde, aunque todo estaba en mi cabeza. Te agradecí, pedí disculpas y dije que no. No, no quería ni que me llames, mucho menos juntarme con vos a confesarme (o confesarnos). Y me arrepentí al colgar.
Aunque se sabe que sos inmadura, tal vez el histérico soy yo.
Monday, December 03, 2007
Lo importante
Y bueno, es probable que no te vea de nuevo. Para el caso, si te viera volvería a pasar lo mismo que pasó hoy, sea una o varias veces. No puedo no pensar en la posibilidad contraria, pero no vale la pena. ¿Habrá sido tu hermano o tu novio nomás? No importa, en definitiva.
Es raro que use tanto esta última frase, porque da la impresión de que a fin de cuentas nada importa mucho, o al menos lo suficiente como para poder no aclarar que es poco importante. Que aunque parezca que pesa, es un detalle, algo que pasa desapercibido o hasta podría no haber pasado. Y es verdad, porque ¿Cuánto voy a tardar en olvidarme? (olvidarte) ¿Tres, cuatro días? Depende, depende de cuántas otras cosas igualmente poco importante me pasen en el transcurso.
Pero si ésto no es importante, si todas las otras veces también podían no haber pasado ¿En qué me concentro? ¿Qué es lo que define a una cosa
como importante? Importantes son la familia, la salud, el trabajo, ¿No?
No puedo imaginar que no.
Tal vez sea nomás que la importancia se basa en el después, de a qué me lleve. Si no le hablo, no es importante. Si paso de largo, no es importante. Suena lógico, si me preguntan. Y si no me preguntan, no es importante
Ahora, la realidad demuestra que li importante me evade (y/o viceversa), porque suelo pasar de largo, bajar la cabeza y alejarme lo más rápido posible, en general mirando atrás, aunque sea de reojo. Y es así que después, pensándolo bien, trato de convencerme de que en realidad no importa, no importa.
Es raro que use tanto esta última frase, porque da la impresión de que a fin de cuentas nada importa mucho, o al menos lo suficiente como para poder no aclarar que es poco importante. Que aunque parezca que pesa, es un detalle, algo que pasa desapercibido o hasta podría no haber pasado. Y es verdad, porque ¿Cuánto voy a tardar en olvidarme? (olvidarte) ¿Tres, cuatro días? Depende, depende de cuántas otras cosas igualmente poco importante me pasen en el transcurso.
Pero si ésto no es importante, si todas las otras veces también podían no haber pasado ¿En qué me concentro? ¿Qué es lo que define a una cosa
como importante? Importantes son la familia, la salud, el trabajo, ¿No?
No puedo imaginar que no.
Tal vez sea nomás que la importancia se basa en el después, de a qué me lleve. Si no le hablo, no es importante. Si paso de largo, no es importante. Suena lógico, si me preguntan. Y si no me preguntan, no es importante
Ahora, la realidad demuestra que li importante me evade (y/o viceversa), porque suelo pasar de largo, bajar la cabeza y alejarme lo más rápido posible, en general mirando atrás, aunque sea de reojo. Y es así que después, pensándolo bien, trato de convencerme de que en realidad no importa, no importa.
Sunday, November 18, 2007
Amanda
Un Pie. Un pie y una mano. Un pie. Y vuelve a ser parte de la masa antes amorfa, ahora persona. Antes bulto, ahora pie otra vez. Y se mueve, de a poco despierta, tal vez con un fa o con un re. Decide destaparse y se muestra entera. Y ahí donde antes no había nada está Amanda, entera, aunque si quiere puede volver a ser un pie. Y al ritmo de la pava se levanta, y mira pero no ve.
Y no lo esperábamos, pero ya empezó. Y ella es ella y es otras y es
mil, es bestia y es nada, asusta y hiere. Juega con su presa,
demuestra que si quiere que suene, suena, y si la idea es que salte, vuela. Puede patearla o sostenerla con su pie, boca o manos. Ataca piadosamente. Y aunque el cuerpo es de mujer uno no termina de entender con qué se está enfrentando. De a momentos terrible, imponiendo su paz y su belleza, infinita belleza en cada uno de los movimientos de los
dedos de ese pie. Aunque parezca perder la cordura, en el fino de su tobillo uno quizá puede entrever algo que en una de esas no está, pero bien puede ser ella. Pero es obvio que ella, como ella, no importa, al menos en este momento, si ni ella es Amanda.
Pero hasta el clima la sigue, y ella sabe moverse con facilidad en cual sea, siendo pie y Amanda y ella. Y el pelo tapándole la cara parece metafórico, pero ya ni los razgos se ven con claridad. Al menos que ella quiera, claro, y se descrubra, enorme, infinita y pie.
Y Amanda, afuera ya es Amanda.
Y no lo esperábamos, pero ya empezó. Y ella es ella y es otras y es
mil, es bestia y es nada, asusta y hiere. Juega con su presa,
demuestra que si quiere que suene, suena, y si la idea es que salte, vuela. Puede patearla o sostenerla con su pie, boca o manos. Ataca piadosamente. Y aunque el cuerpo es de mujer uno no termina de entender con qué se está enfrentando. De a momentos terrible, imponiendo su paz y su belleza, infinita belleza en cada uno de los movimientos de los
dedos de ese pie. Aunque parezca perder la cordura, en el fino de su tobillo uno quizá puede entrever algo que en una de esas no está, pero bien puede ser ella. Pero es obvio que ella, como ella, no importa, al menos en este momento, si ni ella es Amanda.
Pero hasta el clima la sigue, y ella sabe moverse con facilidad en cual sea, siendo pie y Amanda y ella. Y el pelo tapándole la cara parece metafórico, pero ya ni los razgos se ven con claridad. Al menos que ella quiera, claro, y se descrubra, enorme, infinita y pie.
Y Amanda, afuera ya es Amanda.
Subscribe to:
Posts (Atom)